Efecto Semmelweis
- Jorge David Chapas

- hace 16 horas
- 1 Min. de lectura
¡Cuando la verdad amenaza el sistema!
Febrero 11, 2026
A mediados del siglo XIX, en el hospital general de Viena, el médico húngaro Ignaz Semmelweis, luego de observar, comparar, evaluar y concluir, estableció la medida de lavarse las manos con una solución desinfectante antes de atender a las pacientes de parto. Esta práctica reducía drásticamente la fiebre puerperal (síntoma por infección después del parto) y por tanto los índices de mortalidad.
Lejos de ser celebrado, el Dr. Semmelweis fue ridiculizado y rechazado. Admitir que los propios médicos estaban causando la muerte de sus pacientes era demasiado difícil. La evidencia no fue refutada, fue rechazada. Aunque Semmelweis tenía razón, reconocerlo implicaba admitir errores, perder prestigio, desmontar jerarquías o asumir responsabilidades que nadie quería asumir.
Aquella historia verídica sirvió luego para definir el “efecto Semmelweis”: tendencia de individuos e instituciones a rechazar automáticamente una evidencia nueva cuando contradice creencias establecidas, prácticas consolidadas o intereses en juego. Es un mecanismo defensivo que pasa de ser solo error intelectual o científico a ser un problema político, simbólico y moral, como dice Fabian Cruz, colega argentino de Radio Antorchas.
Una vasta mayoría de guatemaltecos e instituciones padecen el efecto Semmelweis. La campaña Fusionista “Es el sistema, estúpido” lo está demostrando, porque aunque plantea el verdadero problema y las soluciones definitivas, la misma viene siendo ignorada, rechazada y relegada. Es una pena. Las muertes por ausencia de seguridad, justicia y obras públicas de calidad seguirán en aumento. Si eres de los que no atiende la verdad, ¡luego no te quejes ni te asombres!
Conoce la campaña Fusionista ¡ES EL SISTEMA ESTÚPIDO!



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