¡Simplemente salgan! ¡Ahora!
- Ron Paul

- 16 mar
- 3 Min. de lectura
por Ron Paul | 16 de marzo de 2026
Traducido por Héctor Muñoz
Como cada vez queda más claro, a partir de las propias declaraciones del presidente Trump y de su equipo, junto con los informes de prensa, Estados Unidos ha iniciado una gran guerra sin la inteligencia de los expertos a quienes pagamos para asesorar al presidente en estos asuntos. El Departamento de Estado, el Pentágono, el personal del Consejo de Seguridad Nacional, la Agencia de Inteligencia de Defensa y la NSA simplemente fueron ignorados; porque, como dijo la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt, el presidente Trump "tenía la corazonada" de que Irán atacaría.
El yerno y el amigo del presidente, quienes son promotores inmobiliarios de profesión, reforzaron esa "corazonada" cuando regresaron de la segunda ronda de conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores iraní y su equipo. Sin embargo, como informó el medio Responsible Statecraft (RS) durante el fin de semana, tanto su yerno Jared Kushner como su amigo Steve Witkoff parecen haber tergiversado esas conversaciones de una manera que ayudó a empujar al presidente Trump hacia la guerra. No hubo funcionarios del Departamento de Estado presentes que garantizaran la precisión de los informes.
Además, expertos en control de armas que estaban en casa, según el informe de la RS, creen que "el dúo pareció haber malinterpretado fatalmente una serie de cuestiones técnicas e históricas básicas" sobre el programa nuclear iraní, lo que llevó a que información inexacta fuera transmitida al presidente.
El Congreso quedó completamente fuera de escena —aparentemente desinteresado en cumplir con su deber constitucional— y no se le advirtió al pueblo estadounidense que debía sacrificarse y morir una vez más, en una guerra en Oriente Medio.
Las repetidas promesas de Trump de no iniciar nuevas guerras, especialmente en Oriente Medio, han resultado vacías, y los republicanos están rumbo a sufrir una derrota paralizante en las próximas elecciones de mitad de mandato.
Irán llevaba meses advirtiendo —desde el último ataque sorpresa de EE.UU./Israel en junio— de que si eran atacados de nuevo no se contendrían en las bases estadounidenses en la región y que cerrarían el Estrecho de Ormuz. Trump y Netanyahu atacaron de todos modos, e Irán ha hecho lo que dijo que haría.
Ahora el Estrecho de Ormuz está cerrado, el petróleo está a punto de descontrolarse, y la economía global —junto con el dólar estadounidense— parece a punto de implosionar.
El 6 de marzo, el presidente Trump rechazó la oferta de ayuda del Reino Unido, diciendo que no necesitamos ayuda cuando ya hemos ganado la guerra. Cinco días después, en un mitin en Kentucky, el presidente Trump repitió: "¡Hemos ganado la guerra de Irán!"
Fue su momento de "Misión Cumplida", porque este fin de semana, apenas días después de declarar la victoria contra un Irán "aniquilado", Trump empezó a suplicar a otros países que enviaran barcos para ayudar a Estados Unidos a abrir el Estrecho de Ormuz.
Hasta ahora, todos los países han declinado, entendiendo que tal misión tiene pocas posibilidades de éxito.
Trágicamente, la guerra hasta ahora ha cobrado como mínimo 14 soldados en servicio. Probablemente el balance sea mucho peor de lo que nos están diciendo. Todas las instalaciones militares estadounidenses en la región están dañadas o destruidas. Se pierden miles de millones de dólares en radares y otros equipos destruidos. Nuestros aliados en la región, ya que permitieron el uso de su territorio para atacar a Irán, también han sufrido una destrucción masiva en represalia.
Sin duda, este es uno de los peores desastres militares en la historia de Estados Unidos. No hay opciones militares más allá de lo impensable: el uso de armas nucleares.
La única opción viable que queda es una que a menudo se recomendó en la Guerra de Vietnam: simplemente salir. ¡Ahora! Sin regresar a las bases estadounidenses, sin garantías de seguridad para los Estados del Golfo. Acabar con el imperio estadounidense en Oriente Medio y en otros lugares. Si no, la cosa solo va a empeorar.



Comentarios