Ratificación por parte del Congreso del corporativismo del presidente Trump
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por Ron Paul | 13 de julio de 2026
Traducido por Héctor Muñoz
A pesar de denunciar regularmente la creciente amenaza socialista, el presidente Trump ha estado impulsando una política, quizá tan o incluso más peligrosa para la libertad y la prosperidad que cualquier propuesta por Zohran Mamdani o Bernie Sanders: utilizar fondos gubernamentales para comprar una participación parcial de empresas privadas.
La administración Trump ha adquirido participaciones de aproximadamente 27.000 millones de dólares en 30 empresas desde enero de 2025. Aunque el presidente Trump y sus defensores afirman que hacer estas "inversiones" beneficiará al pueblo estadounidense, la verdad es que esta política perjudicará a la mayoría de los estadounidenses. La política distorsiona los mercados de capitales, al incentivar a los inversores a apoyar a estas empresas, porque creen que la participación gubernamental crea una garantía de facto del valor de una acción. Por ejemplo, después de que el gobierno anunciara que adquiriría un diez por ciento de participación en Intel, fabricante de chips, el precio de las acciones de la empresa subió considerablemente.
Cuando los inversores asignan sus recursos a las empresas porque el gobierno las apoya, el capital se ve privado de empresas que pueden prosperar complaciendo a los consumidores en lugar de a los políticos. Esto reduce el crecimiento económico, perjudicando a consumidores y trabajadores. También incentiva a otras empresas a buscar inversión gubernamental en lugar de desarrollar formas de servir mejor a los consumidores.
La "inversión" gubernamental en empresas privadas significa control gubernamental. Por tanto, los "beneficiarios" del apoyo gubernamental se verán obligados a tomar decisiones basadas en consideraciones políticas, en lugar de en lo que maximice los beneficios. Esto tendrá efectos negativos en las empresas y en toda la economía.
Dado cuántos republicanos han criticado el auge de un ala abiertamente socialista del partido demócrata, sería razonable esperar que los republicanos del Congreso se opusieran al uso de fondos públicos, por parte del presidente Trump, para apropiarse de intereses en empresas privadas. Sin embargo, no solo la mayoría de los republicanos no se pronuncian en contra de esta política, sino que los republicanos del Senado han incluido una disposición en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) del año fiscal 2027 que autoriza esta política.
La disposición en cuestión crea una "Cuenta de Inversión en Acciones de Defensa", que el Pentágono puede utilizar para invertir hasta 500 millones de dólares en empresas privadas que producen baterías, así como minerales críticos, materiales y productos químicos. El proyecto de ley permite al Departamento de Defensa adquirir una participación en empresas, como parte de la inversión del Departamento de Defensa. Se afirma que esta disposición está justificada porque garantiza que el complejo militar-industrial disponga de suministros fiables. Por lo tanto, cualquiera que exprese preocupaciones sobre esta expansión de la influencia del Pentágono sobre las empresas privadas, se le dirá que se trata de una concesión limitada de autoridad hecha con fines de seguridad nacional.
La historia muestra que las nuevas violaciones a la libertad a menudo comienzan como medidas limitadas presentadas como apoyo a la seguridad nacional y luego se expanden con el tiempo. Cualquier republicano que vote a favor de una NDAA con esta disposición, está respaldando el principio de financiación y control gubernamental sobre las empresas privadas. Una vez que hayan adoptado el principio, les será difícil oponerse a futuras legislaciones que amplíen la "inversión" gubernamental en empresas privadas.
La política del presidente Trump de usar fondos gubernamentales para invertir en empresas privadas, a cambio de una propiedad parcial del gobierno no es puro socialismo. En cambio, es corporativismo*. El corporativismo es cuando el poder permanece nominalmente en manos privadas pero el gobierno obtiene un control significativo. Si la versión final de la NDAA otorga autorización del congreso a la política corporativista del presidente Trump, el país habrá dado un paso importante hacia la servidumbre y los republicanos habrán perdido la poca credibilidad que les quedaba como partidarios del libre mercado y del gobierno limitado.
*Nota del traductor: El corporativismo es ligeramente diferente del mercantilismo, en ambos se crean grupos de interés, y en ambos hay empresas privadas privilegiadas; la principal diferencia es quién controla a quien, en el corporativismo es el gobierno quien controla a los grupos de interés a cambio de privilegios, en el mercantilismo son los grupos de interés quienes controlan al gobierno para mantener sus privilegios.
