El empresario no es un ser superior
- Jorge David Chapas
- hace 2 días
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El caso de los empresarios en la política
Julio 8, 2026
Es tendencia en Occidente la irrupción de empresarios millonarios en la palestra política. Los casos de Donald Trump en Estados Unidos y Luis Abinader en República Dominicana son algunos ejemplos en América. En Guatemala abundan los ejemplos, siendo los más recientes los empresarios Carlos Pineda, Roberto Arzú y Fausto Arimany, a quien por cierto algunos conservadores ven como opción en 2027.
Cree la gente, equivocadamente, que el éxito empresarial es sinónimo de probabilidad de éxito político. Esa lógica asume que el problema estriba en las personas al frente de las instituciones, presuponiendo que las instituciones y las leyes son buenas y que “el problema es que no se cumplen”. ¡Se equivocan, pues en última instancia son las leyes las que determinan las decisiones políticas!
Y estos empresarios, en su calidad de “políticos” arribistas, creen, también equivocadamente, que un país es como una empresa y que, por tanto, gobernar es como “gerenciar” un negocio. ¡No señor, también se equivoca!
Un país no es una empresa. Un país o Estado es el conjunto de población, territorio, gobierno y régimen legal. Gobernar, por tanto, es ejercer el poder sobre la base de una filosofía política o visión del mundo. Supone amplios conocimientos, habilidades y experiencia, que no precisamente aporta la actividad empresarial. El rol de los empresarios en la sociedad es otro: financiamiento de partidos políticos, lo cual deberían asumir con valentía, sensatez y transparencia.
Por cierto, en Oriente es diferente. En Rusia y China, por ejemplo, los políticos profesionales gobiernan mientras los empresarios hacen negocios. ¡De ahí su éxito como naciones con alto grado de orden y prosperidad!
