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El valor del oro en el tiempo

hace 3 horas
5 min de lectura

Por Héctor Muñoz

 

“El oro circula porque tiene valor”

 

El oro ha acompañado a la humanidad como moneda, respaldo monetario y reserva de valor desde la Antigüedad. Su historia es la de un metal que, más allá de su brillo, se convirtió en símbolo de confianza, disciplina y poder. El dinero actual es respaldado únicamente por la confianza que la gente tiene en que será recibido después, si deja de circular pierde su valor.


En la Edad Media, monedas como el florín de Florencia y el ducado veneciano se convirtieron en estándares internacionales. El oro era dinero en sí mismo: su peso y pureza definían el valor.


Con la expansión colonial, España se convirtió en el epicentro del oro y la plata. El real de a ocho, acuñado en plata, y los envíos de metales preciosos desde América sostuvieron las guerras europeas, China solo aceptaba pagos por sus mercancías en esa moneda española. El oro y la plata americanos financiaron tanto la grandeza imperial como la inflación que debilitó a la monarquía.


En la Inglaterra de 1717, Isaac Newton fijó la paridad oficial en Inglaterra en £3 17s 10d (3 Libras con 17 chelines y 10 peniques) por onza de oro, valor que se mantuvo casi inalterado hasta 1914.


En 1792, la Ley de la Casa de la Moneda de Estados Unidos fijó el oro en $19.39 por onza, fue ajustado en 1834 a $20.67ya que los comerciantes observaron que la convertibilidad con la plata fijada originalmente de quince a uno era más cercana a dieciséis a uno, lo que creaba un desequilibrio en su valor. Este valor se mantuvo hasta 1933, momento en que Franklin D. Roosevelt devaluó el dólar a $35 por onza de orotras la creación de la Ley de Reserva de Oro de EE. UU (creación de la FED).


Tras la Primera Guerra Mundial, los países en guerra devaluaron sus monedas para financiar sus esfuerzos bélicos, impulsando la creación de bancas centrales con la excusa de controlar la inflación, la moneda y las crisis; el sistema se debilitó, y en 1944 el acuerdo de Bretton Woods estableció al dólar como moneda de reserva, que todavía era convertible en oro a $35 por onza. El sistema ahora confiaba en que EE. UU. mantendría esa convertibilidad y disciplinafiscal y monetaria. Lo que no sucedió. Por eso colapsó en 1971, cuando Nixon suspendió la convertibilidad: el oro dejó de ser base monetaria y pasó a ser activo financiero. A principios del Siglo XXI Ron Paul propuso el retorno al patrón oro, pero no obtuvo apoyo y sus propuestas fueron rechazadas.


Suiza mantuvo durante décadas un fuerte respaldo en oro para el franco suizo. En 2014, un referéndum buscó obligar al Banco Nacional Suizo a mantener reservas de oro más altas, pero fue rechazado. Aun así, el franco conserva reputación de moneda fuerte y estable, heredera de esa disciplina.

 

Panamá, desde 1904, adoptó el dólar estadounidense como moneda oficial, renunciando a un banco central. El oro dejó de ser respaldo directo, pero la estabilidad provino de importar credibilidad externa.


El caso de Zimbabue es interesante, ya que encontró al oro como refugio. Tras la hiperinflación de 2008, el banco central de Zimbabue buscó en el oro un ancla de confianza. En 2022 emitió monedas de oro físicas llamadas Mosi-oa-Tunya. Pero no circularon como divisa, sino en sustitución de lingotes. En 2023 lanzó el ZiG, una moneda digital respaldada en oro. No es un patrón oro clásico, pero refleja la búsqueda desesperada de credibilidad en un país devastado por la inflación. A la fecha sus ciudadanos prefieren comerciar con el rand sudafricano y dólares estadounidenses.


Hong Kong prosperó con un currency board, donde bancos privados emitían billetes respaldados por dólares estadounidenses, sin necesidad de un banco central.


En el siglo XXI, el oro ha encontrado una nueva vida en el mundo digital, con varias criptomonedas respaldadas en oro.


Tal es el caso de:

PAX Gold: cada token equivale a una onza de oro en bóvedas de Londres.


Tether Gold: oro custodiado en Suiza, con liquidez global.


Kinesis Gold: tokens de 1 gramo de oro, con posibilidad de redención física.


Estas criptos representan un patrón oro privado y digital, que combina la seguridad del metal con la liquidez de las cadenas de bloques. Pero aún no generan la confianza y convertibilidad que en su momento tuvo el oro como moneda.


En Guatemala, el oro y la plata coloniales sostuvieron la economía regional, pero el país nunca tuvo grandes minas comparables a las de México o Perú. Nuestra moneda siempre estuvo anclada a otras monedas vinculadas al oro, primero el Real de a ocho español, después el Florin francés, y por último el dólar estadounidense.


La reciente decadencia del dólar como moneda de reserva mundial y su uso como arma de persuasión política, ha generado mucha desconfianza en los países afectados. Razón por la cual países como China y Rusia han estado aumentando sus reservas de oro a pasos agigantados. El oro ha sido moneda, respaldo y refugio durante más de dos milenios. Desde Roma y Bizancio, pasando por España y el patrón oro clásico, hasta Zimbabue y las criptomonedas, su valor no ha desaparecido: solo ha cambiado de forma.


Históricamente el oro mantuvo la moneda estable, el abandono total del patrón oro disparó su valor respecto a nuestras monedas. La siguiente gráfica compara el valor del oro en dólares americanos y Quetzales.



Fuente: Elaboración propia con datos del FMI, LBMA, USGS y BANGUAT


Claramente se ve el punto en que se perdió el patrón oro su valor se incrementó de forma exponencial. También se puede observar la gran diferencia entre el dólar y el Quetzal, a pesar de toda la retórica del Banco de Guatemala diciendo que ellos mantienen el Quetzal estable.


La siguiente gráfica representa el porcentaje de valor de ambas monedas respecto al valor que tenían a mediados del siglo XIX con el oro como referencia:

 


Fuente: Elaboración propia con datos del FMI, LBMA, USGS y BANGUAT


Esta es otra muestra gráfica de cómo el valor fiduciario de la moneda es una ilusión frente al valor intrínseco del oro. Y podemos observar claramente cómo la creación del banco central fue un punto de inflexión en la pérdida de valor de ambas monedas.

 



Fuente: Elaboración propia con datos del FMI, LBMA, USGS y BANGUAT


Aún más reveladora resulta esta otra gráfica, ya que muestra que, aunado al problema generado por la banca central, el perder el respaldo del oro provocó una pérdida de valor mayor al 99% en el Quetzal y del 98% del dólar.


Lastimosamente, el consenso global ha sido mantener sistemas fiduciarios, con el oro como activo de reserva y refugio, no como base monetaria. Irónicamente hay una paráfrasis de Karl Marx en su libro El Capital que da en el clavo: “El oro circula porque tiene valor, mientras que el papel moneda tiene valor porque circula.” Lo que la historia reciente nos demuestra es que el actual sistema fiduciario entrega demasiado poder e influencia a los gobiernos sobre sus ciudadanos, debilitando sus sociedades y eliminando los límites que todo gobierno debería respetar. El control del gobierno sobre la moneda esclaviza a sus ciudadanos. Por eso los fusionistas proponemos dentro del marco de las 5 Reformas el retorno al patrón oro clásico, para devolver al ciudadano el control de sus finanzas y la confianza en conservar el valor de su esfuerzo. Para conocer más sobre nuestras propuestas te invito a revisar nuestra campaña “Retornemos al patrón oro clásico”.


 

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