El gobierno de los recursos de uso común
- Jorge David Chapas

- hace 1 hora
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Instituciones y reglas, el legado de Elinor Ostrom
Agosto 19, 2026
En 2011 fui parte del Comité Organizador del IX Congreso Forestal Nacional, en Antigua Guatemala. Ya por aquellos años estaba sumergido en la lectura de autores afines al liberalismo clásico y la economía austríaca. Ello me llevó a conocer a Elinor Ostrom, quien en 2009 fuera la primera mujer y socióloga norteamericana en ganar el Premio Nobel de Economía por sus contribuciones a, precisamente, el gobierno de los recursos de uso común.
La importancia de sus hallazgos para Guatemala nos motivó a invitarla como expositora de la lección inaugural del Congreso. ¡Su respuesta positiva nos honró y alegró muchísimo!
Ostrom estudió casos que discutían la doctrina de la Tragedia de los Comunes y encontró que cuando existe un marco institucional y reglas generales adecuadas los recursos de uso común, es decir, ríos y lagos, mantos acuíferos, bosques, fauna y subsuelo, pueden ser gobernados de manera racional por un grupo o colectivo. Ocho son los principios clave que halló necesarios: 1) Límites claramente definidos, 2) congruencia entre las normas de asignación, provisión y condiciones locales, 3) acuerdos de elección colectiva, 4) monitoreo, 5) sanciones proporcionales, 6) mecanismos de resolución de conflictos, 7) reconocimiento mínimo del derecho a organizarse y, para recursos de uso común “grandes”: 8) empresas de múltiples estratos.
Ese marco institucional sólo puede proporcionarlo un sistema de gobierno limitado, mercados libres, auténtico federalismo o autodeterminación local, y claros derechos de propiedad. De ser así, las parcialidades de Totonicapán, los manglares del Pacífico o las concesiones forestales comunitarias en Petén, podrían ser casos realmente exitosos.
Foto portada: Payo Chou-Jó.




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