• Gabriel Ortega

Transición de mentalidad estatista a liberal clásica en la juventud



Hoy en día la política es un tema de aversión total para la gran mayoría de guatemaltecos, sin embargo, quiero hacer hincapié en los jóvenes, quienes cada vez están más perdidos, muchos de ellos ignorando el hecho de que la política está más presente en sus vidas de lo que se imaginan.

Sin embargo, rechazar la política no los hace inmunes de emitir opiniones, apoyar causas, impulsar ideas o promover ideologías políticas.

Desafortunadamente su rechazo y aversión los ha hecho ser parte del Estatismo, el sistema que ha traído la decadencia para nuestro país durante muchos años, no solo como víctimas, al igual que la mayoría de personas que sufrimos este sistema perverso, sino también como agentes transmisores de ideas. Lamentablemente el mismo sistema estatista que tan mal nos tiene.

Por rehusarse a conocer de buena Política, los jóvenes se han convertido en los títeres, peones y caballos de troya, que impulsan de manera directa e indirecta las ideas del Estatismo, que no son otras que las del marxismo clásico y marxismo cultural.

Y esta propagación, del peor de los males que tiene nuestro país, no es reciente. Llevamos más de 100 años replicando las mismas ideas y sosteniendo el mismo sistema. El problema es que con el paso del tiempo el mismo sistema se ha encargado de ir cooptando a las mentes jóvenes para seguir replicando las mismas ideas fallidas de las generaciones pasadas. Claro con cada generación degenerando más los valores que en su momento hicieron grande a Occidente, valores en defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad. La misma izquierda de siempre, adaptándose a las modas actuales con el mismo fin de siempre: seguir con el sistema que hace que nuestra nación vaya en decadencia.

Aunque la mayoría de jóvenes ni se lo imaginen, tienen sembrado el pensamiento estatista desde muy pequeños en su psique y se sigue replicando cada vez con mayor ahínco, gracias al propio sistema, ya que este se vale de la usurpación en la esfera de la educación, para promover todos los pilares del estatismo en los jóvenes. Claro, esto sumado con el hecho de que la mayoría con esa mentalidad, tienen padres cuyos pensamientos también fueron encaminados por esa vía y así el mal se ha propagado generación tras generación.

Las ideas que mantienen el sistema son muy fáciles de identificar; en primera instancia la pérdida por el respeto a la vida, a la libertad y a la propiedad. Y la mayoría de opiniones que los jóvenes manifiestan hoy en día, van en esa misma línea de ataque a esos tres derechos inalienables de los seres humanos.

Hablar de aborto, matrimonio homosexual, usurpación de la tierra, redistribución del ingreso, “igualdad de oportunidades”, control estatal de la economía entre muchas otras posturas que los jóvenes ponen en manifiesto en sus discursos, sus posturas, sus opiniones, e incluso en sus acciones, solo evidencian que ya las izquierdas han hecho un gran trabajo en ganar la batalla de las ideas, sindo capaces de coptar el sistema para replicar su ideología en las mentes de los jovenes.

Para la gran mayoría es difícil percatarse, pero el tener cierta inclinación por el intervencionismo del gobierno en esferas que por naturaleza son privadas, y el gusto por el directismo intrínseco que expresan involuntariamente muchos jóvenes, es suficiene evidencia para de mostrar que son portadores y agentes transmisores del mensaje estatista, en pocas palabras, tienen el pensamiento estatista.

Debemos transitar, es decir movilizarnos, de las ideas estatistas a unas diferentes.

Ahora bien:¿Hacia dónde transitamos y cómo lo hacemos?

La propuesta es simple de entender, si las ideas que se han replicado, han traído estancamiento, desorden y decadencia para el país. Lo más lógico es que hagamos totalmente lo contrario, es decir empezar a promover las ideas correctas, sobre todo en los jóvenes, quienes somos los más expuestos.

El sistema actual tiene tres grandes políticas públicas que ha implantado en las ideas de la juventud: estatizar, regular, y controlar los mercados.

Pues siendo coherentes, hagamosle ver a la juventud las tres políticas opuestas: Privatizar, Desregular y Abrir los mercados a la competencia. Hablando precisamente de ideas de gobierno limitado, mercados libres y propiedad privada, pilares fundamentales del pensamiento liberal clásico.

¿Suena muy fácil no? Bueno en realidad esto es más complejo de lo que parece, el qué hacer es fácil, el cómo hacerlo es el reto que tenemos por delante.

Lo primero y fundamental es hacer que el sistema NO siga adoctrinado a la juventud. Debemos quitarle al sistema la función de educar, para devolverla a los buenos educadores, aquellos que apuestan por una educación libre y una visión de desarrollo para con los jóvenes, principiando por los padres de familia.E incluso, para que los mismos padres, si son socialistas, tengan donde continuar el adoctrinamiento, toda vez, también se permitirán los colegios de corte estatista.

Discutir las ideas no basta si el sistema sigue replicando más de lo mismo en nuevas generaciones, es como pretender secar el agua del piso, con un techo lleno de goteras en un día lluvioso.

Lo primordial sería en tal caso resolver el problema de filtración, y cerrar las brechas en las cuales el agua sigue penetrando. De igual forma, con la juventud, las personas pueden creer que los influencers, que los tanques de pensamiento, grupos de lectura o clubes de discusión de ideas, son mecanismos que aportan a cambiar la mentalidad de la juventud, pero será de algunos pocos, no existe una transición concreta de ideas estatistas a ideas liberales, porque las ideas estatistas se siguen replicando con más frecuencia en muchos más jóvenes. La mejor manera de resolver el problema es cambiando el sistema. Apostando por una formación libre y de calidad para la juventud.

Transitar de ideas estatistas a ideas liberales clásicas no es una tarea fácil. No basta con cambiar a dos o tres jóvenes, la mentalidad por completo de la juventud tiene que ir cambiando y esto se logrará en la medida que las ideas estatistas se dejen de replicar tan brutalmente como se hace hoy en día.

De un joven que durante muchos años creyó ciegamente en ideas estatistas, y que hoy se considera liberal clásico, hago un llamado a los demás jóvenes, quienes quieren cambiar el país. Para hacerlo es necesario cambiar de ideas, y esto no se logra con charlas o conferencias, hay que atacar el problema de raíz, el problema es el sistema y la solución es un cambio total del mismo, comencémos por hablar de quitarle la educación al sistema y devolverla a los buenos guatemaltecos.

Si crees que la política no te afecta, deberías de reflexionar las ideas y el pensamiento que tienes, si después de hacerlo no te percatas de la gran influencia que tiene la política, quizás te haga falta seguir reflexionando. Y si ya te convenciste y quieres cambiar, te invito a que no te quedes solo en la discusión de ideas y que te involucres por cambiar totalmente de mentalidad.

¿Quieres saber cómo hacerlo?

Te invito a que te comuniques conmigo y hablemos de la transición de pensamiento estatista a Liberal Clásico.



Gabriel Ortega: estudiante de ciencia política y líder de juventudes de Fusionista.


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