• Héctor Múñoz

Nuestra responsabilidad

Hoy hablaremos sobre el capítulo 13 de Romanos. Generalmente este capítulo es dividido en dos partes, la primera división toma la parte que habla sobre la autoridad de Dios y cómo la delega en nuestros gobernantes, y la segunda es la exhortación a amarnos unos a otros dando ejemplo de conducta.

Es fascinante ver el diseño de Dios para el gobierno en este capítulo, pues el versículo 3 lo dice claramente:


Porque los gobernantes no están para infundir terror a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo.

Romanos 13:3a (NVI)


El gobierno fue establecido para impartir justicia, pero no la justicia que este mundo establece, sino la justicia de Dios, que se revela en Su ley.


¿Quieres librarte del miedo a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su aprobación. Romanos 13:3b(NVI)

Entonces, la primera responsabilidad listada en este capítulo es cumplir la ley de Dios, eso nos dará limpieza de conciencia.


De esa cuenta es bueno pagar impuestos justos, los que sirven para que el gobierno cumpla la función para la que Dios lo estableció.


Pero además menciona el respeto y honor hacia la autoridad. Sabiendo que la autoridad sigue siendo de Dios, y él la delega en nuestras autoridades, al darles honor y respeto es porque esa autoridad es de Dios. Las personas que están cumpliendo su función están actuando en nombre de Dios, pero también debemos discernir que la autoridad que Dios les delegó no es ilimitada, sino en concordancia con la ley de Dios, por eso dice:


Porque los mandamientos que dicen: “No cometas adulterio”, “No mates”, “No robes”, “No codicies”, y todos los demás mandamientos, se resumen en este precepto: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley.

Romanos 13:9-10 (NVI)


Así que, nuestra responsabilidad como cristianos se resume en “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Ese amor nos hace evitar ser piedra de tropiezo para nuestros semejantes, entonces buscaremos vivir decentemente para dar testimonio de la luz a nuestros semejantes.


Pero hemos fallado creyendo que podemos delegar en el gobierno las responsabilidades que nos corresponden, de esa cuenta exigimos del gobierno educación, salud, y muchas otras cosas que Dios no le pidió que haga. Después nos preguntamos ¿por qué nuestro país no sale del subdesarrollo? ¿Por qué tanta injusticia y corrupción? Si tenemos a nuestras autoridades haciendo lo que Dios nos pide a nosotros hacer.


Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. Mas bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los de deseos de la naturaleza pecaminosa.


Romanos 13:13-14 (NVI)


¿Estoy obedeciendo a mis autoridades públicas en lo que a Dios le agrada?


¿Estoy cumpliendo con mis responsabilidades o se las estoy entregando al gobierno para que él se encargue de lo que yo tengo que hacer?


¿Doy respeto y honra a la autoridad de Dios delegada?


¿Estoy siendo piedra de tropiezo para alguien cercano?


¿Estoy dando testimonio de la luz en cada aspecto de mi vida?


Estos conceptos están reunidos en nuestro programa de gobierno las 5 Reformas donde devolvemos al pueblo los poderes, funciones y recursos que Dios nos dio para cumplir con nuestras responsabilidades, y permitiendo que el gobierno cumpla únicamente las funciones para las que fue establecido: Seguridad, Justicia y algunas obras de infraestructura.


Conoce más aquí.

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