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La verdadera solución a la corrupción

hace 11 minutos
7 min de lectura

Por Héctor Muñoz


La pasada campaña política que llevó a ganar las elecciones al Dr. Arévalo se centró en que luchará contra la corrupción, centrando la corrupción como el génesis de todos los males. Pero su propuesta es igual a todas las ya intentadas antes: Crear una entidad del Estado que luche contra la corrupción. Si la propuesta es la misma que ya ha demostrado no funcionar en el pasado, ¿qué crees que pasará en esta ocasión?


Cuando tienes un problema que no sabes enfrentar, ¿qué haces?


Ante este cuestionamiento hay varias formas de respuesta:

  • Buscar la opinión de expertos

  • Tratar de resolverlo a prueba y error

  • Investigar sobre el tema y analizar los casos de éxito para plantear una salida.


Analicemos las tres alternativas:

  • Buscar la opinión de expertos

Cuando buscamos la opinión de expertos, nos topamos con que el término experto es muy vago para definir la idoneidad de la experiencia que ellos poseen. El que una persona haya trabajado toda su vida en un banco lo hace un experto en ese banco, pero eso no significa que, si yo quiero formar un banco, la experiencia de ese “experto” sea infalible o me permita tener éxito. En un proyecto diseñé y construí, me topé con un albañil mucho mayor que yo, el cual cuestionó mi diseño aduciendo que tenía 18 años de experiencia y nunca había construido de esa forma, siempre había realizado pasos innecesarios que encarecían la obra, y al final me dio la razón

cuando vio que mi diseño funcionó más barato y mejor. Muchos expertos han hecho las cosas mal toda su vida, y mientras más tiempo pasa, más difícil les es cambiar su forma de hacerlas.


  • Tratar de resolverlo a prueba y error

Ciertamente el método científico se vale de la prueba y error, y es una forma confiable de adquirir conocimiento. También es la forma natural de aprendizaje, pero requiere muchos recursos, y a nivel político, no es un método ideal, pues hay muchas vidas que dependen de ello, y la cantidad de involucrados lo hace inviable. Para ver un ejemplo no hace falta más que echar un vistazo a Mao Zedong y su “Gran salto adelante” y conocer el peligro de este método aplicado en política.


  • Investigar sobre el tema y analizar los casos de éxito para plantear una salida


Cuando tienes tiempo resolviendo problemas te parece obvio que lo primero es definir la causa, atacarla y eso terminará el problema, y con él todos los efectos adversos. Si tienes un diagnóstico equivocado, no estarás atacando la causa sino un efecto, por lo que necesitarás evaluar de nuevo hasta encontrar la verdadera causa. Atacar los efectos no resuelven el problema, es más, lo agudizan. Por eso es importante analizar los casos que han tenido éxito resolviendo el problema que nos aqueja e imitar la solución. Esto tiene varias ventajas, pues toma en

consideración las dos alternativas anteriores y permite evitar los errores y utilizar sólo los aciertos.


El problema que queremos enfrentar en esta ocasión es la corrupción. Después del análisis anterior, debemos definir si realmente es causa o efecto, y analizar los países que han logrado salir de ella, tomando en consideración lo que funcionó y lo que no. El partido Fusionista en el marco del Foro Liberal de América Latina, el Instituto Libre Empresa y el Centro de Liberalismo Clásico, se ha dado a la tarea de investigar los casos de éxito y fracasos en la lucha contra este fenómeno, analizando a profundidad casos como Singapur, República Checa, Polonia, Nueva Zelanda, Inglaterra, Estados Unidos de América, Rusia, China, Ruanda, Botsuana, entre muchos otros. Llegando a la conclusión que la corrupción es un síntoma. Si, causa muchos problemas después, pero no es la causa primaria, sino una secundaria. ¿Cómo llegamos a esa conclusión?


Filosóficamente hay dos posturas en cuanto a la maldad del hombre:

  • La clásica (apoyada por Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, John Locke, La Biblia, entre otros) que establece que la naturaleza humana es tendiente al mal.

  • La posmoderna (apoyada por Descartes, Nietzsche, Hegel, Marx, entre otros) que considera que el hombre es naturalmente bueno.


No hay que buscar mucho en la historia para entender que la postura clásica es la más congruente y sin contradicciones ontológicas.


Entonces, habiendo establecido que el hombre es corrupto por naturaleza, se establece el gobierno para ejercer la justicia y seguridad en la sociedad, pues sin el gobierno la sociedad decaería a la ley de la selva, dejando atrás la civilización.


Siendo la naturaleza del gobierno coercitiva, pues sin la fuerza no podría ejercer sus funciones básicas, se ve necesario limitar sus funciones a únicamente estas tres:

  • Justicia

  • Seguridad

  • Obras públicas de infraestructura


Las primeras dos ya las evaluamos indispensables, en cuanto a las obras públicas de infraestructura las encontramos necesarias únicamente en los casos que la iniciativa privada no pueda suplirlas de forma armónica, y sea interés general su construcción. En la medida que se le entrega al gobierno funciones adicionales, creamos un problema, pues utiliza la fuerza (como es su naturaleza) para funciones que los ciudadanos hacen naturalmente de forma voluntaria, en la medida y prioridad que sus necesidades son satisfechas. Al utilizar la fuerza para funciones adicionales tiene un poder que, aunado con la maldad innata del ser humano, produce la tan infame corrupción.


Entonces llegamos a la conclusión que la corrupción tiene su causa en el corazón humano, y mientras más opciones de beneficio al funcionario público, mayor será el problema. Es por esta razón que todos los esfuerzos en la lucha contra la corrupción han fracasado, pues todas las acciones que se han tomado han sido crear organismos públicos que fiscalicen y persigan a los que consideran corruptos, en lugar de reducir el gobierno lo amplían. Pero como la naturaleza del ser humano es corrupta, no importa cuantos personajes cambien, si el sistema sigue igual o más grande, los focos de corrupción y sus incentivos continúan o aumentan.


¿Entonces qué han hecho los países en los que se ha tenido éxito reduciendo la corrupción?


Gobierno limitado y federalismo. Todos los países que han limitado su gobierno a sus funciones propias y lo han descentralizado, han reducido los focos de corrupción a niveles manejables, pues se reducen los incentivos y la fiscalización se agiliza.


¿Cuál es la situación actual de Guatemala?


A pesar de que el Decreto 57-2008, artículo 10, numeral 4, establece que toda institución pública debe hacer público de oficio el “Número y nombre de funcionarios, servidores públicos, empleados y asesores que laboran en el sujeto obligado y todas sus dependencias, incluyendo salarios que corresponden a cada cargo, honorarios, dietas, bonos, viáticos o cualquier otra remuneración económica que perciban por cualquier concepto. Quedan exentos de esta obligación los sujetos obligados cuando se ponga en riesgo el sistema nacional de seguridad, la

investigación criminal e inteligencia del Estado.” Algunas dependencias aún no lo hacen o lo mantienen desactualizado, lo que hace difícil llegar a un número de empleados y funcionarios de todas las dependencias del Estado totalmente actualizado. Pero me di a la tarea de realizar dicha investigación quedando 12 municipalidades (que no cumplen con el decreto en mención) y dos dependencias que se ajustan a la exención incluida en la ley, en los cuales, a partir de su presupuesto asignado por el Ministerio de Economía para salarios, fue necesario asumir su cantidad. Todos los datos recabados provienen de las páginas web de cada una de las dependencias del Estado.


Esta investigación nos arrojó los siguientes resultados:

El gobierno central tiene 105 dependencias y 860,262 funcionarios y empleados.


Las 340 municipalidades suman 89,717 funcionarios y empleados.


En total el gobierno de Guatemala tiene 949,979 funcionarios y empleados.


La distribución de funcionarios según su dependencia a un poder del Estado es como sigue:

  • El Organismo Judicial tiene 59,603 funcionarios y empleados

  • El Organismo Legislativo tiene 2,392 funcionarios y empleados

  • El Organismo Ejecutivo tiene 887,984 funcionarios y empleados





Pero más importante aún es la distribución de funcionarios y empleados públicos según la

función que cumplen, si es naturalmente pública o privada:


Hay 268,608 funcionarios y empleados públicos realizando las funciones de Justicia, Seguridad y Obras de Infraestructura, mientras hay 681,371 funcionarios y empleados públicos usurpando las funciones privadas.




Esa es la raíz del problema, el 72% de empleados públicos y funcionarios deberían estar en la iniciativa privada. Adicionalmente el 91% de los funcionarios y empleados públicos se encuentran en el gobierno central. El poder coercitivo que tienen aumenta los focos de corrupción, aunado al centralismo imperante, los incentivos se potencian y se reducen los obstáculos, permitiendo que aumente su poder y se reduzcan las posibilidades de perseguir a los corruptos.




Si ya vimos que la corrupción no se puede combatir con más dependencias del estado ¿cuál sería la propuesta de Fusionista para atacar el problema de raíz? Como vimos la raíz del problema está en el gobierno ilimitado y extremadamente centralizado, entonces la solución pasa por revertir esas condiciones.


Nuestra propuesta incluye:


Cerrar 74 dependencias del gobierno que usurpan las funciones privadas


Crear 36 dependencias descentralizadas dentro de los municipios para fortalecer las funciones propias del gobierno.


Reducir el 72% de funcionarios y empleados públicos que actualmente usurpan las funciones privadas. Y los 268,608 funcionarios y empleados públicos que quedan repartirlos entre las municipalidades, gobernaciones departamentales y el gobierno nacional de la siguiente manera:


  • A nivel municipal 178,254 funcionarios y empleados públicos

  • A nivel departamental 16,816 funcionarios y empleados públicos

  • A nivel nacional 73,539 funcionarios y empleados públicos




También se propone fortalecer las funciones propias del gobierno quedando repartidos los funcionarios de mejor manera según el organismo del estado.





Este fortalecimiento del sector justicia y descentralización, aunados a las 3 políticas públicas necesarias para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos:

  • Privatizar

  • Desregular

  • Abrir mercados a la competencia


Permitirán, no solo reducir la corrupción hasta casi desaparecer, sino mejorarán grandemente las oportunidades de superación, llevando a Guatemala a ser una potencia mundial, dejando atrás el subdesarrollo. Sólo el partido Fusionista tiene una propuesta programática que contempla estas tres políticas materializadas en las 5 Reformas.

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