Guatemala se une al “Escudo de las Américas”
Por Héctor Muñoz
Cuando se llevó a cabo la “Conferencia de Jefes de Defensa del Hemisferio Occidental” los días 10
y 11 de febrero del año en curso, donde EE.UU. convocó a 34 países, incluida Guatemala, para
“alinearse contra amenazas transnacionales”, más o menos en jerga militar les advirtieron a los
altos mandos del ejército que con el pretexto del narcotráfico atacarían a cualquier país en el
continente que comercie con China. Recomendación poco difundida por los medios: es necesario
seguir medios alternativos para enterarse de cosas así.
Más adelante, el 7 de marzo, con bombos y platillos el presidente estadounidense convocó a los
doce presidentes que le caen mejor, a manera de generar división entre “los de la foto” y los
dejados fuera, muy típica estrategia de matón del patio de recreo, para crear el “Escudo de las
Américas”.
Celebré el hecho de estar entre los países que no fueron convocados. Pues eso representa no
estar obligados a servir de carne de cañón para los intereses estadounidenses, y nos abría una
pequeña oportunidad de romper con el bloqueo estadounidense al libre comercio en nuestro país.
Ahora sale a la luz que el Ministro de la Defensa de Guatemala firmó, desde el 4 de marzo, “La
Declaración Conjunta De Seguridad de la Conferencia De Las Américas Contra Los Cárteles”, donde
promueven la “Paz a través de la Fortaleza” y nos obligamos a “Unirnos a una coalición para
combatir el narcoterrorismo y otras amenazas compartidas que enfrenta el hemisferio
occidental”.
A esto se suma el levantamiento del embargo que EE. UU. Impuso a Guatemala hace 4 décadas
para la compra de armas, anunciado el día de ayer.
Todas estas acciones no son casuales. Es parte de la misma política que el presidente
estadounidense ha estado utilizando tanto en Europa como en Oriente Medio. Y en ambos casos
ha salido muy dañino para los aliados de EE. UU., ya que los obliga a “invertir” en intereses
estadounidenses, incrementar el gasto militar (la mayor industria estadounidense por el
momento), utilizar sus territorios para operaciones militares contra países de la región,
escondiéndose detrás de ellos, y después abandonándolos a su suerte.
Estados Unidos es una potencia en decadencia, y está abriendo frentes militares por todo el
planeta, aún en contra del consejo de sus generales y estrategas. Su deuda está alcanzando los 40
billones de dólares, las grandes empresas y fondos soberanos están vendiendo su deuda, lo cual
debilita muchísimo su economía y la posición del dólar como moneda de reserva internacional. Sus
luchas internas y descontento del electorado, así como su gasto desmedido del gobierno, no
hacen sino acelerar su caída.
Guatemala enfrenta sus propios problemas, un gobierno de izquierda que ha multiplicado
muchísimo el presupuesto del gobierno, ha incrementado en más de 40 mil la cantidad de
empleados públicos, se ha enfocado en sus pretensiones políticas y clientelares más que en sus
funciones propias de brindar seguridad, justicia y obras de infraestructura física. Tanto el gobierno
como la “oposición” se han enfocado en una lucha de poderes por las elecciones de segundo
grado, desviando la atención de los verdaderos problemas del guatemalteco de a pie, a quien le
importa más la economía y seguridad que el “Mesías designado” para orquestar y apoyar las
siguientes pugnas de poder.
Cuando la derecha mala se enteró que el presidente Arévalo no fue invitado a la cumbre
organizada por el presidente Trump, se indignó y acusó al presidente de tibio por no lograr
pertenecer a tan “selecto grupo”.
Hay que ser ciego para creer que EE.UU. es un aliado confiable, que sus intereses resultarán de
alguna forma en beneficio para Guatemala, cuando en toda nuestra historia hemos visto lo
contrario. Y los conflictos internacionales han dejado clara esta misma conclusión.
Los Fusionistas, que nos manejamos por principios, vemos muy claro nuestro principio de
neutralidad política y falta de injerencia del gobierno en la economía. Repetimos hasta el
cansancio: “Comercio con todos, alianzas políticas con nadie”.
Lamento mucho el haber sido arrastrados a una alianza política con una potencia decadente, que
nos pueda arrastrar mucho más profundo en el hoyo que ya estamos. Espero que estas líneas nos
hagan reflexionar y empecemos a apoyar un movimiento que lidere el cambio de sistema. Que
salgamos de este sistema estatista, donde tanto la izquierda como la derecha mala nos dirigen al
caos, injusticia y opresión, y podamos transitar guiados por la verdadera derecha, hacia un sistema
de gobierno limitado, mercados libres y propiedad privada.
Te invito a conocer nuestro proyecto de transición en www.fusionista.gt
Portada: newsinamerica . com



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