Esperanza para Estados Unidos de América
- Ron Paul

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por Ron Paul | 28 de abril de 2026
Traducido por Héctor Muñoz
El pasado fin de semana, mi Instituto para la Paz y la Prosperidad organizó otra conferencia aquí,
en la Costa del Golfo de Texas. Afortunadamente, con nuestra conferencia, además de lograr
asistencia completa —que en cierto modo es lo más importante—, logramos transmitir un tono de
optimismo, en esta era de profunda decepción y desilusión, gracias a nuestra maravillosa lista de
ponentes.

El tema principal de la conferencia, cuyo título fue "La guerra ha vuelto al menú", fue, por
supuesto, la desastrosa decisión de la Administración Trump de lanzar una guerra no provocada
contra Irán, tanto el pasado junio como de nuevo el 28 de febrero.
El profesor Robert Pape, de la Universidad de Chicago, ofreció un plan convincente para librarnos
de algunas de las cadenas neoconservadoras que nos atan a Oriente Medio, a perjuicio nuestro.
Propuso que los estados de la región gestionen su propia seguridad, no es nuestro trabajo ser sus
policías.
Muy importante, tuvimos la suerte de contar como oradores a dos personas que defendieron sus
principios, en vez de dejarlos de lado por conveniencia y beneficio personal, lo que habría sido
mucho más fácil.
La ex representante estadounidense Marjorie Taylor Greene fue, en sus propias palabras, "una
general del Ejército MAGA." Dedicó su vida y gran parte de su propio dinero a la causa de elegir a
Donald Trump porque creía que él pondría a Estados Unidos primero, como había prometido. Vio
cómo esa causa fue traicionada, primero con el apoyo del presidente a la tiránica moneda digital
de los bancos centrales, y luego con su negativa a publicar los archivos de Epstein. Finalmente,
explicó que, después de que él la calificara de "traidora" por discrepar con él en estos temas, las
constantes amenazas de muerte la obligaron a dimitir de su escaño en la Cámara.
Pudo haber bailado al son que le tocan, como hace la mayoría en el Congreso, en cambio,
defendió lo correcto.
Del mismo modo, Joe Kent, quién ejerció como director de Contraterrorismo en la Oficina de
Inteligencia Nacional, podría haber mantenido silencio mientras veía cómo se desataba otra
guerra, basada en una montaña de mentiras, difundidas por intereses especiales. Fue un veterano
estadounidense altamente condecorado, quien ocupó un cargo confirmado por el Senado en la
Administración. Lo que significaba un billete de oro para muchísimas oportunidades rentables, si
"jugaba bien sus cartas". En cambio, hizo lo correcto. Dimitió, escribiendo en un comunicado que
la guerra no estaba justificada, y que se libraba por intereses israelíes y no estadounidenses.
Como era de esperar, Joe sufrió la misma demonización que sufrió Marjorie por defender sus
valores y principios. Su valentía al hacer este sacrificio por la verdad, debería inspirarnos a todos.
Debería darnos esperanza.
Mis palabras de ánimo fueron sencillas: no necesitamos una mayoría para cambiar las cosas. Una
minoría intencionada dedicada a los principios de paz y libertad, puede mover montañas.
Debemos mantenernos fuertes y, lo que es importante, unirnos para trabajar a través de todas las
líneas partidistas e ideológicas. Debemos ser la gran coalición que se niega a sacrificar nuestros
principios, así como Joe y Marjorie se negaron a sacrificar los suyos.
Estaremos en Dulles, Virginia, el fin de semana del Día del Trabajo para nuestra décima
conferencia anual en DC. ¡Marca tu calendario y forma parte de nuestro movimiento!




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